
El prolapso rectal es la salida parcial o completa del recto a través del ano debido a un debilitamiento del soporte pélvico y del esfínter anal. Puede ser interno (intususcepción) o externo (visible fuera del cuerpo).

• Masa o tejido que sobresale por el ano, especialmente al defecar
• Sensación de evacuación incompleta
• Incontinencia fecal o escape de mucosidad
• Dolor o molestia anal
• Sangrado leve
• Estreñimiento crónico o esfuerzo para evacuar
• En casos avanzados: prolapso persistente que no reduce espontáneamente

• Rectopexia abdominal (abierta, laparoscópica o robótica):
Fija el recto en su posición anatómica. Puede realizarse con o sin resección del colon sigmoides. Es la técnica de elección en pacientes jóvenes o en buen estado general.
• Rectopexia ventral laparoscópica:
Minimiza daño a nervios pélvicos y reduce riesgo de estreñimiento postoperatorio.
• Procedimientos perineales (Altemeier o Delorme):
Indicados en adultos mayores o pacientes con comorbilidades. Menor riesgo quirúrgico pero mayor tasa de recurrencia.