
La fístula anal es un conducto anormal que conecta el interior del canal anal con la piel perianal.
Generalmente se origina tras un absceso anal que no cicatriza adecuadamente.

- Secreción purulenta o sanguinolenta por la piel del ano
- Dolor en la zona perianal
- Inflamación o enrojecimiento
- Molestias al sentarse
- Apertura visible o palpable cerca del ano
- Episodios repetidos de abscesos

El tratamiento es siempre quirúrgico, ya que las fístulas no cierran por sí solas.
• Fistulotomía: apertura del trayecto fistuloso; indicada en fístulas simples.
• Colocación de setón: útil en fístulas complejas para preservar el esfínter.
• LIFT (Ligation of Intersphincteric Fistula Tract): técnica para cerrar el trayecto preservando continencia.
• Avance mucoso o colgajos: opción en fístulas altas o de riesgo.
• Sellantes biológicos o tapones: alternativas en casos seleccionados.