La fístula anal es un conducto anormal que conecta el interior del canal anal con la piel perianal.
Generalmente se origina tras un absceso anal que no cicatriza adecuadamente.



El tratamiento es siempre quirúrgico, ya que las fístulas no cierran por sí solas.

• Fistulotomía: apertura del trayecto fistuloso; indicada en fístulas simples.
• Colocación de setón: útil en fístulas complejas para preservar el esfínter.
• LIFT (Ligation of Intersphincteric Fistula Tract): técnica para cerrar el trayecto preservando continencia.
• Avance mucoso o colgajos: opción en fístulas altas o de riesgo.
• Sellantes biológicos o tapones: alternativas en casos seleccionados.